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Indemnización por Siniestro Total Sin Culpa



Indemnización por Siniestro Total Sin Culpa:
Cuando ocurre un siniestro total en el que el conductor del vehículo no tiene culpa, la responsabilidad recae en la compañía aseguradora del causante del accidente. Esta compañía tiene la obligación de indemnizar al afectado o de proceder con la reposición del automóvil.

Es importante destacar que esta situación es análoga a cuando otra persona es responsable de un accidente, pero el siniestro no llega a ser declarado como total. En ambos casos, la compañía aseguradora del responsable debe asumir las consecuencias financieras del incidente.



¿Qué ocurre si tu coche es declarado siniestro total sin tener la culpa?


La aseguradora del perjudicado está obligada a informar a la compañía del contrario sobre el siniestro dentro de un plazo de 7 días a partir de que tenga conocimiento del mismo. En caso de que la póliza de seguro lo permita explícitamente, este plazo puede ser extendido.

Además, dentro de los 5 días posteriores a esta comunicación, la aseguradora debe notificar el cálculo de los daños del vehículo afectado.

Es crucial que la compañía aseguradora proporcione la mayor cantidad posible de detalles sobre las circunstancias en las que se produjo el siniestro. Por su parte, la aseguradora contraria tiene la obligación de indemnizar al perjudicado por el accidente, o bien puede optar por reponer el vehículo que fue declarado como siniestro total.



¿Qué indemnización se paga si se produce un siniestro total?


Cuando un vehículo es declarado siniestro total y se decide otorgar una compensación al propietario, esta compensación se calculará tomando en cuenta el valor venal del vehículo, junto con un porcentaje adicional conocido como valor de afección.

El valor venal del vehículo se refiere al precio que tendría si se hubiera vendido en el momento exacto en que ocurrió el accidente. Sin embargo, este valor rara vez coincide con el valor real del vehículo en el mercado de segunda mano, ya que se determina utilizando guías elaboradas por empresas tasadoras de vehículos.

El valor reclamable se corresponde con el valor del vehículo en el mercado de segunda mano. Si existe alguna discrepancia entre el valor venal y el valor del mercado, el propietario tiene dos opciones: puede reclamar la diferencia ante los tribunales, o bien reparar el vehículo, sabiendo que solo podrá reclamar hasta el valor en el mercado de segunda mano, mientras que los costos adicionales correrán por su cuenta.

Sin embargo, además del valor venal, se aplica también el valor de afección, que tiene en cuenta las mejoras o alteraciones realizadas en el vehículo. Por ejemplo, se considerarán las mejoras que se hayan hecho en el coche.

Por lo tanto, al valor venal del vehículo se le suma un valor de afección cuya cuantía puede variar según el caso, pero que generalmente oscila entre el 10% y el 50%. En términos generales, este valor de afección suele representar aproximadamente un 30% del valor venal del vehículo.







¿Qué pasa si no acepto un siniestro total?


En el caso de que decidamos no aceptar la indemnización ofrecida, tenemos la opción de presentar una reclamación directamente contra la aseguradora del responsable del daño. En este escenario, la aseguradora nos reembolsará el costo total de la reparación, siempre y cuando este no supere, en general, el doble del valor del vehículo afectado. Sin embargo, este límite puede variar según las circunstancias particulares del caso.





¿Cuando el seguro no se hace cargo del siniestro?


Si tu aseguradora rechazó el siniestro, es crucial que busques asesoramiento legal de inmediato. En este escenario, si recibes una demanda, tu aseguradora no te proporcionará representación legal, y si tu vehículo sufrió daños que deberían estar cubiertos, no recibirás ninguna compensación si no presentas la reclamación adecuada. Es fundamental actuar con prontitud para proteger tus derechos y garantizar una resolución justa del reclamo.